Estimado progenitor:
Os ruego encarecidamente que esta vez leáis mi carta, os lo pido como hijo vuestro que he sido.Debéis saber ya que la muerte me espera, así que esta sera mi última intromisión en vuestra vida.Dios me libre de juzgaros , se que actuasteis según vuestros decoros y obedecisteis a los santos criterios establecidos, no os guardo antipatía alguna, pero yo si pude actuar según los criterios de mi corazón, y quiero que sepáis que he amado locamente, sin vergüenza y sin importarme los comentarios de la gente. Se que mi posición disponía de otros menesteres para mi corazón, pero eso padre, no iba conmigo, así que seguí a Cupido a donde me llevo, y si, me enamoré locamente de la hija de vuestra asistenta, intente luchar contra ello para no molestaros, y cuando os enterasteis no opusisteis ningún reparo a que fuera un capricho, pero si a que fuera mi mujer.Desautorizasteis mi boda y no conforme con eso me desheredasteis y me echasteis de vuestra casa. No opuse resistencia alguna y tampoco me quejare ahora de ello, solo deciros que cambie gustoso mis paseos con mi caballo blanco por las calles de Mojácar , por una carretilla y una pala para traginar plata en vuestras minas , como un jornalero más, que cambie el aroma de los jazmines de nuestro patio, por el olor a polvo y sudor que cubrían mi rostro, cada día, de sol a sol, .............
Mi amor por Antonia dio sus frutos , Carmen, Antonio y Diego, tres ángeles que no podrán llevar los apellidos de mi familia por estar viviendo en pecado, son tus nietos aunque no puedan llevar mis apellidos, me gustaría que vos los conocierais, Antoñito es tan recto como vos,en definitiva, aunque no lo aprobéis lleva vuestra sangre.
Padre, cuando yo falte, pues no me queda mucho, la pulmonía esta acabando con mis fuerzas, quisiera que aunque sea anonimamente, Antonia no tuviera que dejar la casa de sus padres, los cuales nos acogieron con cariño, aunque con recelo, cuando ella quedo en cinta de la mayor,si pudierais manderles algo de dinero para que no tuvieran que emigrar como otros lo han echo ya y tener que abandonar sus raíces que son su vida.
Me despido ya de vos, sin saber si cumplireis mis últimos deseos hacia mis hijos y mi amada, y desde esta plaza donde os escribo, con la fuente de los 7 caños a mi espalda, decirle a madre que la quiero mucho y la echo mas de menos.
Siempre vuestro, su hijo:
F.GUIRADO.
PD: Esta carta es ficticia pero bien podría ser cierta, es un retazo de mi familia, un homenaje a mi bisabuelo al que nunca conocí.